Organiza un bazar
Quién no se ha preguntado alguna vez cómo es que vino a parar tanta ropa vieja al closet. Y si nos toca mudarnos las penurias se triplican.
Cada cierto tiempo sería recomendable revisarnos y hacernos la pregunta ¿Necesito todo esto? Muy probablemente la respuesta sea un rotundo No. Es tiempo entonces de emprender una “limpieza” para optimizar el espacio y renovar las energías de nuestro hogar ¿Cómo hacerlo?
Los norteamericanos, tienen institucionalizado desde hace mucho lo que ellos llaman “Garage Sales” o ventas de garage, lo cual no es otra cosa sino recolectar todo aquello que no utilizamos y ponerlo en venta. La mayoría de la gente no cuenta con un espacio como un garage, sin embargo esto no es mayor problema, tu pequeño apartamento puede servir por un día para este fin.
Dedica un fin de semana a hacer inventario de lo que tienes. Separa aquello que estás utilizando y lo que tiene para ti algún valor sentimental de aquello que ya no utilizas, no te gusta o, ya no te queda. Esto aplica a la ropa, prendas y accesorios, pero también a aquello que no es de uso tan personal como un aparato, un adorno o un mueble. Todo es susceptible de ser renovado.
Procede a ponerle precio a cada cosa. Si lo que deseas es deshacerte rápido de todo lo que te sobra, te recomendamos poner precios bien solidarios, no importa que el artículo tenga poco uso. Una buena táctica para que se lleven más artículos es el 2×1 o los llamados combos, lo cual significa que quien lleve más cosas obtendrá un mejor precio.
Ahora debes decidir entre quienes vas a anunciar tu bazar. Si deseas algo muy íntimo porque tienes reservas de que extraños entren a tu casa, avisa sólo a tus conocidos, amigos y vecinos, pero si deseas mayor afluencia de gente, puedes proponer entre tus amigos que traigan a otros conocidos y así, duplicar rápidamente el público de tu pequeña venta.
Te recomendamos que, para que el rato se haga ameno para tus “clientes” y se sientan cómodos para llevar más cosas, les ofrezcas algún refrigerio y acompañes el ambiente con música agradable. Esto nunca falla.
Finalmente, si todavía te sobran algunas cosas, procura no guardarlas nuevamente. Dónalas a alguna iglesia o institución de beneficencia, que siempre habrá gente que las necesite.