¿Sabe usted cuál es el secreto para mantener una vajilla impecable?. He aquí algunos consejos para que el brillo y aspecto de estas piezas se mantengan como nuevas
Es posible que una parte de la vajilla que usted utiliza en casa provenga de una generación de matrimonios de años atrás. Probablemente pasó de manos de la abuelita a su madre y actualmente es parte del regalo de bodas de su hija. Esta peculiar vajilla es considerada una reliquia porque ha pasado de generación en generación sin que su aspecto se deteriore. ¿Cómo lograr que ésta y toda su vajillas se mantengan impecable?, he aquí algunas recomendaciones para mantener y cuidar a tan preciadas piezas.
Para mantener o devolver el brillo a la vajilla:
Opción 1:
Materiales:
-Agua
-Uno o dos puños de sal
-Recipiente grande y hondo
Procedimiento:
En un recipiente hondo vierta suficiente cantidad de agua, agregue uno o dos puños de sal (según la cantidad de agua), remueva hasta disolver. Sumerja allí las piezas de su vajilla y deje actuar por 1 día.
Opción 2:
Una forma rápida de dejar impecable su vajilla es pasar una esponja humedecida a cada pieza con la siguiente preparación.
Materiales:
-1/2 litro de Agua o soda
-1 cucharada de bicarbonato
-Esponja suave.
Procedimiento:
En un recipiente mezcle el agua o la soda con la cucharadita de bicarbonato, remueva bien. Humedezca la esponja y limpie cada pieza. Finalmente enjuague y escurra.
Opción 3:
Materiales:
-El jugo de un limón
-1/2 vaso de agua tibia (no caliente)
-Esponja suave.
Procedimiento:
En un recipiente mezcle el agua tibia con el jugo de limón, remueva bien. Pasar una esponja humedecida en esta solución sobre cada pieza de su vajilla. Enjuague con agua, escurra o seque con un paño suave.
Opción 4:
Materiales:
-5 cucharadas de vinagre
-1 vaso de agua
-Esponja suave.
Procedimiento:
Mezcle el vinagre con el agua. Humedezca la esponja con la solución preparada y limpie las piezas de la vajilla. Luego enjuague con agua y seque cada pieza con un paño suave.
Opción 5:
Si tenemos una vajilla de cerámica y vemos que con el tiempo los platos se han opacado, incluso con presencia de rayas, utilice este método y verá excelentes resultados
Materiales:
-1/2 litro de lejía (Hipoclorito de sodio o cloro)
-Agua suficiente
-Recipiente grande y hondo.
Procedimiento:
Sumerja las piezas de su vajilla en un recipiente con suficiente agua mezclada con la lejía o cloro. Al día siguiente, retire las piezas, lávelas como de costumbre y verás que han quedado como nuevas.
Cubiertos brillantes:
Si sus cubiertos han perdido lustre, esto se soluciona fácilmente.
Materiales:
-Hoja de papel de aluminio
-Agua caliente
-4 cucharadas de bicarbonato
-Un paño de algodón
Procedimiento:
Coloque en un recipiente una hoja de papel de aluminio, introduzca los cubiertos. Vierta sobre ellos el agua caliente y agregue las 4 cucharadas de bicarbonato. Deje actuar por 15 minutos. Retire los cubiertos frótelos con el pañito de algodón. Verá que bien quedan.