PERSONALIZADO. Desborda elegancia con un estilo diferente decorativo en casa.
Tegucigalpa. Una de las cosas que más se disfruta en casa es el momento de decorar o redecorar cada espacio. Para ello, la colección de accesorios es cada día más variada. Por ejemplo, los jarrones. Los hay en todos los tamaños, formas, diseños y también los hay originales como tus preferencias.
Al momento de elegir un jarrón toma en cuenta que, desde el punto de vista decorativo, son igual de importantes su forma, su material y su contenido.
Según el material del que están hechos, estos objetos pueden utilizarse exclusivamente para alojar flores o ramos, o también pueden estar vacíos, como adorno. Los de cristal transparente, por ejemplo, difícilmente pueden utilizarse exclusivamente como elemento ornamental, sencillamente sin su contenido pierden fuerza.
Un jarrón de cristal cambia según el tipo de tallos o flores que alberga. Hay que colocar cuidadosamente el ramo: no solamente la parte del tallo que sobresale, sino también la que permanece en el agua, ya que a través del cristal se puede ver.
Si se trata de un cristal opaco, coloreado o no, la cosa cambia. En estos casos importan la textura, el tono y la forma, así como el contenido, pero pueden ir solos, como puro adorno.
Los jarrones de cerámica pertenecen a otro mundo. En principio, la cerámica puede ser lisa o decorada y la decoración puede estar hecha con motivos geométricos o con texturas diversas.
OTRAS VARIEDADES
Otra categoría de jarrones de cerámica la constituyen una serie de modelos lisos, brillantes, en general en tonos azul, verde oscuro o mostaza. También los hay de terracota y de bambú. Los jarrones de muy fina cerámica blanca, son los más aptos para cumplir un exclusivo papel de adorno. Puedes colocarlos solos, como si fueran una estatuilla, encima de una mesa o una cómoda.
RECOMENDACIONES
1. A cada tipo de jarrón le conviene una clase determinada de flor o tallo, pero específicamente los blancos deben contener muy pocas flores (blancas de preferencia) y de muy largo tallo.
2. Los jarrones de boca ancha, que se abren hacia fuera, requieren un ramo ancho, apretado y de tallo corto, mientras que los que tienen la boca más estrecha que el perímetro del jarrón, necesitan unos pocos tallos y siempre largos. Su efecto debe ser elegante y estilizado.
3. Los modelos simples y cilíndricos de cerámica lisa o decorada con motivos geométricos lucen sensacionales con un muy colorido “bouquet”. No hace falta que las flores sean lujosas, pero sí abundantes. Por su parte, los jarrones de cristal transparente, pueden contener no solamente flores, sino también ramas verdes, colocadas de manera usual o volteadas hacia un lado.