El salón
El salón es sin duda la estancia más luminosa de toda la casa, dado que está orientada a poniente y posee tres grandes ventanales que dan a la calle. La nota dominante de este salón es el color verde ultramar elegido para las paredes; en torno a esto todos los elementos pasan de verdes a rojos en todas sus tonalidades y se funden con materiales como la madera. La nota elegante la dan los muebles, de sumo gusto y de gran calidad; así, destaca, por ejemplo, la mesa de centro de madera de caoba rodeada de marquetería, y con estructura simulando caña de bambú.
Son numerosos los adornos que hacen alusión a la caza, dado que el dueño de la vivienda es gran aficionado a este deporte.
Es destacable el rincón que forman la butaca tapizada en una calurosa chenilla, y la chimenea, pero que a su vez se integra perfectamente con el conjunto destinado a zona de estar. Los elementos más atrevidos son sin duda el sofá tapizado en una alegre tela de rayas en dos tonos de verde, y las cortinas estampadas de flores; al igual que los almohadones elegidos en telas en perfecta combinación entre sí, en coloridos y estampados alegres, que no distorsionan el conjunto pero si aportan alegría.
El dormitorio
Este dormitorio, decorado al más puro estilo clásico, deja latente también la calidez y carácter hogareño palpables en cualquier estancia. Este dormitorio, se planteó en crudos y verdes con el fin de cortar levemente la agresividad de tonos del resto de la casa. A la luminosidad se le suma la elegante elección de tejidos, y el resultado es sin duda amable y calmado. Domina la estancia la cama individual, singular por su cabecero tapizado en un suave estampado tipo Toile de jouie. Tanto la cómoda como la mesilla son de Almoneda el veintitrés, de corte clásico y madera maciza. La butaca y la banqueta de pie de cama son de K.A International.
La cocina
Volviendo a los verdes como color predominante, nos situamos en la cocina. Ésta es de corte un poco más moderno, pero siempre en una línea pura y de gran sencillez, que no incurre en lo extravagante. De gran elegancia son los muebles lacados en verde botella, que en combinación con los tiradores de acero, y con la encimera de madera de pino barnizada, forman un conjunto muy equilibrado y sobrio. La mesa de centro y las sillas son de Ikea, y la gran mayoría de los accesorios de cocina y complementos también. A pesar de no ser una estancia de gran amplitud, el contraste entre lo oscuro de los muebles y la gran luminosidad entrante por la ventana, forman un espacio agradable y como el resto de la casa acogedor.